3 may. 2010

Que todas las noches sean noches de bodas, que todas las lunas sean lunas de miel

Después de un fin de semana muy “turbulento” bastante familiar y más cerca de mi autodestrucción, de vuelta a la rutina diaria, navegando sobre aguas claras pero todavía agitadas.
A veces es mejor que no se cumplan nuestros deseos, pero que hagamos lo posible por conseguir las utopías.

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